«Vamos a apelar la decisión de la Justicia. Si se ratifica la sentencia, seguramente este hombre se quedará con una parte de nuestro club, privando a la juventud de un lugar que los incluye y los aleja de los peligros de la calle. Nosotros haremos nuevamente la propuesta de pagar en forma mensual entre 15 y 20 mil pesos, que la realizaremos cuando estén agotadas las instancias», afirmó Jorge Reymundi, presidente del Defensores de Hurlingham.
Fallo judicial
El pasado 4 de abril, el Tribunal Laboral 2 del Departamento Judicial de Morón falló a favor de Raúl Pap, un profesor de gimnasia que alegó tener un vínculo laboral con el club y se consideró despedido a partir del cambio de sus autoridades.
Más allá de que la actual conducción de la entidad deportiva desconoce la relación de trabajo con Pap y atribuye el conflicto a enfrentamientos entre un ex presidente dela institución y la esposa del demandante, las juezas María Alejandra Amaya, Graciela Porta y María Elisa Jaime dieron por probado el vínculo entre el docente y Defensores, y condenaron a la institución a abonar 530 mil pesos, más las costas del juicio, en concepto de indemnización.
En tanto, los directivos del club de Hurlingham sostienen que la sentencia es impagable y pone a la institución al borde de la quiebra. De esta manera, los abogados de Defensores harán las apelaciones correspondientes a instancias superiores.
Por su parte, los socios vitalicios del club expresaron a través de un comunicado que «la sentencia es impagable para las finanzas de un club de barrio que a diario debe librar una dura lucha para abonar las tarifas de los servicios públicos, reparaciones edilicias y mantenimiento».
Por tal motivo, propusieron a la Comisión Directiva realizar en el juzgado depósitos parciales para afrontar los costos del juicio. «Queremos efectuar en el juzgado depósitos parciales de dinero, lo que se pueda juntar, para demostrar voluntad de pago, con el fin de evitar que el profesor Raúl Pap pueda concretar el remate de nuestro querido club. Necesitamos de la ayuda de la comunidad para que el Defensores de Hurlingham, gloriosa institución, casi centenaria, no desaparezca», señalaron.
A todo esto, el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, se pronunció sobre la situación que atraviesa la entidad: «Estamos preocupados por el fallo que pone en riesgo el Club Defensores de Hurlingham y nos comprometemos con el futuro de esta institución emblemática de nuestro distrito».
G.T.